viernes, 14 de septiembre de 2012

A este verano, le quedan dos primaveras.

Escribo esta entrada desde mi portátil, recién sacado de su caja hace un par de horas. Aún estoy en casa, en Zamora, en mi hogar. Pero no me queda más de una semana por aquí. Una semana por la ciudad donde he vivido toda mi vida. Estos días son de maletas, preparativos, compras de últimas horas y despedidas. 

Todo ha cambiado mucho en este verano, voy a enfrentarme a la vida Universitaria, con mucho miedo. Realmente no tengo ni idea de lo que me espera. Pero estoy dispuesta a enfrentarme a ello. 

Septiembre ha llegado y no sabemos que traerá con él. 


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